Cáncer de próstata

  • La próstata es una glándula que forma parte del sistema genitourinario masculino. Su principal función es la de aportar líquido y nutrientes al eyaculado. Con la edad y bajo la influencia de la hormona sexual masculina, la testosterona, la próstata aumenta su tamaño progresivamente. A partir de los 50 años la próstata puede sufrir varias enfermedades; la hiperplasia benigna de próstata y el cáncer de próstata.
  • La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es una enfermedad benigna secundaria al crecimiento de la glándula bajo la influencia de la hormona sexual masculina, la testosterona. Es por eso que esta enfermedad aumenta con la edad, llegando a dar síntomas a más del 40% de los varones de 60 años.
  • Los síntomas derivan de la obstrucción del tracto urinario secundario al crecimiento prostático y son los siguientes:
    • Durante el vaciado (síntomas obstructivos): dificultad para el inicio de la micción, chorro débil e interrumpido, o goteo después de la micción.
    • Durante el llenado (síntomas irritativos): aumento de la frecuencia (día y noche), urgencia e incontinencia.
  • Se realiza una historia clínica (IPSS), pruebas de imagen (Ecografía abdominal) y pruebas funcionales (flujometría, urodinamia) para establecer el grado de HBP y de ese modo individualizar el tratamiento a cada paciente.
  • Los tratamientos son los siguientes:
    • Médico: tratamientos orales dirigidos a relajar la próstata y a disminuir su tamaño para facilitar el vaciado de la vejiga y mejorar de los síntomas urinarios
    • Quirúrgico: cuando el tratamiento médico no es suficiente se dispone de varias técnicas mínimamente invasivas para reducir el tamaño interior de la próstata y así mejorar los síntomas urinarios de forma definitiva.
  • El Cáncer de próstata es el tumor más frecuente del varón a partir de los 50 años de edad y es debido a un crecimiento maligno de la próstata. Habitualmente, no presenta síntomas clínicos o se parecen mucho a los síntomas de la HBP, y es por esto que se recomiendan controles prostáticos anuales a partir de los 50 años (guías europeas de urología-EAU guidelines 2016) mediante una analítica de sangre para determinar el PSA (Prostate Specific Antigen) y un tacto rectal inicial. Si el tacto rectal inicial es normal, los controles posteriores sólo se realizan mediante el control de la sintomatología urinaria y una analítica de sangre (PSA) anual.
 
  • Ante la sospecha de un posible CP durante los chequeos prostáticos, el diagnóstico de confirmación se realiza mediante una biopsia prostática.
 
  • Actualmente, gracias al chequeo prostático anual, el CP se diagnostica en fases tempranas de la enfermedad y se pueden ofrecer varios tratamientos curativos, entre los que están la cirugía, la radioterapia y los tratamientos focales. La decisión del tratamiento para el CP debe ser consensuada con el paciente y valorada de forma interdisciplinar según las principales guías internacionales.