Rehabilitación peneana tras prostatectomía radical

  • La prostatectomía radical en cualquiera de sus formas (abierta, laparoscópica o robótica) es una intervención que se practica mucho en los pacientes con cáncer de próstata clínicamente localizado y una esperanza de vida mínima de 10 años. Esta intervención puede originar secuelas específicas del tratamiento que afectan a la calidad de vida relacionada con la salud sexual. Este resultado funcional es cada vez más importante con el diagnóstico más frecuente de cáncer de próstata en pacientes más jóvenes. Las investigaciones han revelado que en torno al 25 %‐75 % de los varones presenta disfunción eréctil postoperatoria.
  • La disfunción eréctil post-prostatectomía radical es multifactorial. La lesión de los nervios cavernosos induce factores proapoptósicos (pérdida del músculo liso) y profibróticos (aumento del colágeno) en los cuerpos cavernosos. Estos cambios también podrían deberse a una oxigenación insuficiente secundaria a alteraciones de la irrigación de los cuerpos cavernosos.
  • El concepto de rehabilitación peneana surgió en la década de los 90 con la evolución en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata. Entre sus objetivos pretende desarrollar varias erecciones por semana que permitan una correcta oxigenación de los cuerpos cavernosos, previniendo la fibrosis, la disminución de longitud peneana y la fuga venosa. El objetivo final será la prevención de estos daños estructurales para mejorar la capacidad de recuperar la función eréctil basal. Para ello utilizamos una estrategia de tratamiento multimodal que combina fármacos vía oral, fármacos vasoactivos y dispositivos de vacío. Es importante un seguimiento estricto de estos pacientes pues en su evolución requerirán ajustes de dosis.