Vasectomía sin bisturí y reversión de la vasectomía

  • La vasectomía es la técnica quirúrgica utilizada para la anticoncepción masculina. Consiste en seccionar los conductos deferentes para impedir que los espermatozoides que se producen en el testículo se expulsen con la eyaculación. Para aumentar la tasa de éxito se usan varias maniobras aparte de la propia sección, como la electrocoagulación interna de los extremos de los conductos y la interposición de fascias.
 
  • Clásicamente, para la realización de la vasectomía, se realizaban dos incisiones con bisturí, una para cada conducto. Actualmente la gran mayoría de urólogos y andrólogos utilizan una sola incisión para localizar y seccionar ambos conductos.
 
  • La vasectomía sin bisturí fue desarrollada en 1974 por el Dr. Le Shuinquiang y posteriormente introducida en la medicina Occidental por Marc Goldstein en 1985. Es una técnica segura, eficaz, más rápida (un 50%) y mínimamente invasiva, debido a que no precisa de bisturí ni puntos, disminuyendo notablemente las complicaciones comparada con la vasectomía convencional (del 3, 1 al 0.4%). La herida de la vasectomía sin bisturí cicatriza espontáneamente a las 72h de la cirugía.
  • La vaso-vasostomía es la técnica quirúrgica que se utiliza para la reversión de la vasectomía. Es decir, vuelve a conectar los dos extremos de los conductos deferentes seccionados durante la vasectomía.
 
  • Es una intervención compleja técnicamente que precisa de un andrólogo experto en microcirugía para optimizar los resultados de repermeabilización. Es necesario un microscopio quirúrgico y material específico de microcirugía. Se puede realizar mediante anestesia local o epidural de forma que el paciente es dado de alta el mismo día de la intervención.
 
  • El éxito de la intervención depende de varios factores:
    • Tiempo desde la vasectomía: La tasa de éxito es inversamente proporcional al tiempo que ha transcurrido desde la vasectomía. Así en aquellos pacientes en los que hace menos de 5 años la tasa de repermeabilización llega hasta el 98%, cayendo hasta el 35% en aquellos que hace más de 15 años.
    • Granuloma: La presencia de granuloma en almenos uno de los dos extremos de los conductos en un factor de buen pronóstico para la recuperación de la fertilidad. Mediante la exploración en la consulta se puede apreciar la presencia o ausencia de dicho granuloma.
    • Técnica quirúrgica y experiencia del cirujano: La vasovasostomía es reconocida como una de las cirugías uroandrológicas técnicamente más complejas y desafiantes debido al dominio que requiere en campos específicos como la cirugía microquirúrgica y reconstructiva. De modo que es necesario un cirujano con destreza, habilidad, paciencia y larga experiencia en la realización de vasovasostomías para optimizar el resultado deseado; la recuperación de la fertilidad.