El proceso funciona mediante un mecanismo que responde a la tensión o presión. Se activan sensores especiales, como la cadherina y las integrinas, que a su vez activan canales iónicos y envían señales a través del esqueleto celular. Estas señales desencadenan una serie de reacciones dentro de la célula, involucrando moléculas como IP3, DAG, cíclica D1 y PDGF. En estudios in vitro de laboratorio, se ha observado que la tensión aumenta la producción de ciertas enzimas (MMP8) y reduce la producción de una proteína llamada α-actina.
Entre los dispositivos más utilizados en nuestra clínica tenemos el Extensor TractionPen System de AndroGenital® y el Penile Traction Therapy Device de Restorex®.